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Nos dirigimos por la Calle San Benito, viendo tranquila la plaza de toros (si no estamos en fiestas) hasta descubrir la Iglesia de Santo Domingo: una portada de las más completas, unitarias y equilibradas de la geografía peninsular. Más tarde enfile hacia el Instituto Antonio Machado. Si es tiempo de clases o matrículas, podrá traspasar el umbral y rodear el claustro que alberga en el interior. Desde él, la calle Aduana Vieja baja hacia la plaza de San Clemente (el Tubo la llaman), entre arquitectura noble de escudo y balconada. Está llegando a la plaza de cañeo cuando una ventana de esquina le hará su guiño dividido. Ha dado con otro Monumento Nacional: el Palacio de los Ríos y Salcedo, de factura renacentista y hoy Archivo Histórico Provincial. El Palacio de los Condes de Gómara, hoy Audiencia Provincial. Intuirá brevemente la calle de la Zapatería antes de atravesar un Arco del Cuerno por el que entraban y salían los toros cuando la plaza aún hacía de coso. El edificio de enfrente se llama de los Doce Linajes y es el Ayuntamiento de la capital. A su lado, el antiguo Consistorio. La torre del rincón es la de Doña Urraca y la iglesia de arquivolta vegetal a sus espaldas, la Mayor. Esta ruta atraviesa de lleno los espacios de los poetas. Para empezar, la plaza de San Esteban y la iglesia de San Juan de Rabanera da la entrada al viajero, que iniciará camino hacia El Castillo. En plena ascensión encontrará una iglesia con cabecera del XVI y un olmo viejo en su puerta. El paseo por la colina siempre hermoso de caminos y vistas a los cuatro puntos cardinales. Al bajar el Duero al que Gerardo Diego acompaña en su eterna estrofa de agua… Nada más entrar en carretera que conducirá a la ermita del patrón de Soria, el Monasterio Templario de San Polo coloca el primer mojón en el paseo. San Saturio templo levantado sobre la roca en el XVIII, es de planta
octogonal. Podrá a continuación descender por la escalinata
de piedra al pie de la Sierra Santa Ana. Uno de los Monumentos Nacionales
más originales del románico español son los Arcos
de San Juan de Duero. El Mirón le hace guiños al Castillo. Suba. Los restos de la antigua muralla, adosados a la ermita, se prolongan hasta el Duero. Desde allí, una excursión de siete kilómetros le llevará hasta el yacimiento de Numancia, del que hablaremos más tarde y más extensamente. Nuestra última propuesta promete un par de horas por algunos de los hechizos -descubrirlos todos será cosa suya- de la ciudad. De nuevo, el punto de partida será la plaza de San Esteban. Si no ha recorrido los dos itinerarios anteriores, acérquese hasta el palacio de los Ríos y Salcedo, continúe hasta el Instituto de Antonio Machado y llegue hasta la iglesia de Santo Domingo. Desde allí, callejee hasta dar con el Aula Magna Tirso de Molina, el monje comediógrafo con seudónimo que escondía el nombre de fray Gabriel Téllez y cuyo convento ofrece tras su restauración sala de conciertos y conferencias. Bajando, una carretera a la derecha le llevará hasta el Palacio de los Condes de Gómara. Dejando atrás su perfil sólido, una calle estrecha conducirá a la iglesia renacentista del Carmen, donde el antiguo palacio donado a Santa Teresa de Jesús muestra sus volúmenes austeros en el espacio que enlaza las calles Zapatería y Real. Las arterias principales de la Soria medieval luchan por mantener retazos del viejo esplendor que vieran las casonas gótico-isabelinas. En su descenso hacia el espacio donde un día el Duero viera nacer a la ciudad de Soria, una iglesia románica descansa sus ruinas de Monumento Nacional: es San Nicolás, el templo que le diera portada a San Juan de Rabanera y en el que se conservan los restos de una pintura sobre el martirio de Tomas Becket. Más abajo, fuera ya de la calle Real, la Concatedral.
A escasos kilómetros de Soria está Garray, al pie de Numancia.
Cita y visita inexcusable para toda persona que no lo conozca ... y si
lo conoce también, pues la historia es bueno recordarla. El último
fin de semana de julio, y coincidiendo con las fiestas de la localidad
de Garray, se reviven escenas de la dura batalla sin igual entre romanos
y numantinos. |
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